El cruce entre la calle Vitoria y la avenida Constitución, principal foco de apagones en semáforos
La mayoría de las incidencias registradas hasta el pasado mes de septiembre se debieron a fallos puntuales de la alimentación. El entorno del HUBU, en Islas Baleares, se afianza como punto negro de atropellos

Los semáforos de la avenida de la Constitución en la confluencia con la calle Vitoria han sufrido varias incidencias este año.
A lo largo de este año, muchos conductores se han topado en Burgos con una inusual escena en el cruce entre la calle Vitoria y la avenida de la Constitución. En un momento dado, los semáforos dejaban de funcionar y no había más remedio que circular con prudencia, prestando atención al resto de vehículos, hasta la llegada de la Policía Local para regular el tráfico. Hasta principios del pasado mes de septiembre, se registraron 15 incidencias de este tipo por diferentes motivos.
La mayoría de los apagones, según detallan fuentes municipales, se debieron a fallos puntuales de alimentación notificados inmediatamente por Iberdrola. Ocurrió en seis ocasiones, dos de ellas prácticamente imperceptibles porque la incidencia se solventó en apenas un minuto. La de mayor duración, por contra, se prolongó durante casi una hora, desde las 18:52 hasta las 19:48 horas, el pasado 4 de septiembre. Cabe reseñar, además, que el 13 de febrero se fue la luz dos veces, a las 19:04 y las 20:29 horas. En ambos casos, la corriente se restableció al cabo de 20 minutos.
Aparte del gran apagón del 28 de abril que afectó a todo el país, también ha habido otra serie de causas que convierten a esta confluencia en el principal foco de incidencias semafóricas de la ciudad. En enero, los días 5 y 6 se fundieron las lámparas y se procedió a su remplazo en menos de media hora. Ya en abril, con las obras del carril bici de la avenida Constitución en marcha, se detectó otra avería a raíz de una manguera rota. Por este motivo, el tráfico se vio alterado casi dos horas.
No todas las incidencias fueron sobrevenidas. El 22 y el 23 de julio, se procedió al cambio de ubicación de reguladores y báculos lumínicos. Se trataba de una actuación programada por las obras. Por otro lado, la Policía Local llevó a cabo un ejercicio formativo con nuevos agentes para el que se previamente se había solicitado dejar los semáforos sin luz. La intervención, destinada a regular el tráfico en situaciones de este tipo, se efectuó desde las 12:50 hasta las 13:07 horas.
Por otro lado, los semáforos de este cruce también se vieron afectados por un fallo de tarjeta, el 5 de mayo, y por una avería en los módulos de baterías del Sistema de Alimentación Ininterrumpida (SAI).
89 avisos y dos muertes
Afortunadamente, ninguno de estos apagones semafóricos provocó accidentes de tráfico. Tampoco atropellos, un problema de primer orden que tanto el Ayuntamiento como la Policía Local llevan tiempo queriendo atajar ante el elevado número de siniestros que se registran cada año en la ciudad.
Cierto es que la vigilancia se ha estrechado de un tiempo a esta parte. Sin embargo, las estadísticas demuestran que el problema, lejos de remitir, parece agravarse. Con menos mortalidad respecto a años anteriores, pero con un saldo de dos víctimas mortales el pasado mes de febrero. Primero un hombre de 45 años en las proximidades de la factoría de Bridgestone; después un anciano de 71 que no pudo recuperarse de las heridas sufridas tras ser arrollado en la rotonda de acceso al Hospital Universitario de Burgos (HUBU).
He ahí, precisamente, uno de los principales puntos negros de la capital burgalesa en materia de atropellos. De acuerdo a los datos recabados por el 112, la glorieta del complejo asistencial ha registrado este año tres atropellos. Hablamos de la avenida Islas Baleares, la vía con mayor número de avisos. Cinco en total. El último, este mismo viernes junto al Punto Limpio Norte, a escasos metros del HUBU, se saldó con un hombre de 45 años herido.
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A diferencia de otros años, donde los mayores índices de siniestralidad por arrollamiento se ubicaban en grandes vías como las de la avenida Castilla y León o la calle Alcalde Martín Cobos, surgen nuevas zonas conflictivas como la calle San Pedro y San Felices. Según la información facilitada por el 112, se recibieron cuatro avisos por atropello. Tres de ellos, muy próximos entre sí, en el entorno del Andén 56.
Tampoco hay que perder de vista la principal arteria de la ciudad, donde es relativamente habitual que se produzcan accidentes de tráfico. Por ahora, se han contabilizado tres llamadas por atropello en la calle Vitoria. En distintos puntos, concretamente junto a la plaza de Mío Cid, frente a la Subdelegación del Gobierno y en pleno barrio de Gamonal.
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Otro foco conflictivo, con dos atropellos a lo largo de 2025, es la calle Santa Bárbara. Ni siquiera el hecho de contar con un radar en ambas direcciones para controlar la velocidad parece impedir que más de un conductor se lleve las manos a la cabeza cada equis tiempo. De momento, se tiene constancia de dos incidentes remitidos al 112.
Hasta la fecha, se han notificado 89 avisos en la ciudad. Todos en el casco urbano salvo uno, a finales de julio, en la avenida de la Industria (polígono de Villalonquéjar). Al igual que en anteriores ejercicios, el listado abarca grandes avenidas y calles pequeñas. Un poco de todo en diferentes barrios, aunque rara vez en la periferia. Pero siempre hay excepciones, como el arrollamiento que tuvo lugar el pasado 8 de octubre en la calle Río Viejo, en Villímar.