«No podemos permitir que Burgos acabe con solo tres partidos judiciales»
Recién reelegida como decana del Colegio de la Abogacía, Mónica Pérez Villegas encara su segundo y último mandato dispuesta a seguir alzando la voz para «dignificar el turno de oficio»

Mónica Pérez Villegas, decana del Colegio de la Abogacía de Burgos.
Intenta llegar a todo e incluso más. No para quieta ni un segundo y piensa a cuatro años vista, los que tiene por delante para culminar el proyecto que inició en 2022 para situar al Colegio de la Abogacía de Burgos «en el lugar que le corresponde». Si el día tuviese 48 horas, a Mónica Pérez Villegas se le seguiría quedando corto.
Su aterrizaje, en esta ocasión, ha sido menos abrupto aunque igual de intenso. Reconoce que le sorprendió la existencia de una candidatura alternativa, pero mantiene la mano tendida a todos los compañeros porque, al fin y al cabo, «formamos equipo». Solo así, subraya, será posible, recabar «nuevas ideas» para «seguir avanzando».
Pregunta. Segundo mandato. Esta vez ponerse al día no le pilla de nuevas...
Respuesta. La primera vez no hubo elecciones. Esta vez, tanto para mí como para toda la Junta de Gobierno, ha sido muy emocionante. Tenemos el respaldo de los compañeros y mucha responsabilidad para seguir haciéndolo lo mejor que podamos, esforzándonos y trabajando por los colegiados. Es realmente gratificante ver que tienes tanto apoyo y estamos muy contentos. En primera persona y porque haya salido toda la candidatura.
P. ¿En qué momento tuvo claro que quería seguir al frente del Colegio?
R. En primer lugar, cuando vi que estos cuatro años se han pasado muy rápido y que es una labor muy sacrificada que enriquece tanto en lo profesional como en lo personal. También al comprobar que en el Colegio se habían hecho muchas cosas y había que seguir avanzando un poco más.
Va a ser mi segundo y último mandato. Lo marcan los estatutos, que fueron reformados en la anterior legislatura. Mi idea es culminar un proyecto y dejar el Colegio en el lugar que le corresponde. Dentro del mundo institucional, somos un Colegio mediano en el que se pueden hacer muchas cosas y contar con los compañeros.
Aún así, ser decana supone dejar un poco de lado tu despacho y sacrificar horas en lo personal, pero creo que el esfuerzo merece la pena.
P. ¿Le sorprendió que hubiese una candidatura alternativa o contaba con ello?
R. Sí. Nos sorprendió la (candidatura) completa. Sin embargo, esto es una democracia absoluta y la movilización es muy enriquecedora para la institución. Además, nos ha venido muy bien porque nos ha hecho sentir que formamos equipo. A eso nos remitimos en la campaña, a la fuerza del equipo, como la Selección Española, y también a nuestra experiencia para gestionar y la renovación para avanzar.
P. Defendió una postura integradora antes de la cita con las urnas. ¿Mantiene la mano tendida?
R. Efectivamente. Las comisiones están abiertas para los compañeros que han demostrado interés por la vida colegial y en septiembre volveremos otra vez a hacer un nuevo ofrecimiento. Hay comisiones muy interesantes como la de Honorarios, Turno de Oficio, Mediación, Formación... El Colegio es de todos, no de la Junta de Gobierno. Es algo que tengo clarísimo.
P. El caso es que no solo gana usted, sino todo su equipo. ¿Lo esperaba?
R. Tenía mis dudas porque entiendo que es enriquecedor que haya diversidad de opiniones y de proyectos. Pero también creo que si ha salido toda la candidatura es porque lo hemos hecho bien. Formamos equipo desde el primer momento, hemos sabido trasladar esa imagen y el compañero lo ha entendido. Nos hemos movilizado y hemos trabajado juntos. Y cuando ha habido diferencias de opinión, las hemos valorado en conjunto.
P. La Junta de Gobierno ha experimentado una renovación profunda. ¿A qué se debe tanto cambio?
R. Renovamos por mitades porque es necesario. Hay gente que ha estado en la Junta de Gobierno y ha decidido dejarlo. Es una decisión totalmente respetable y les damos las gracias. En cualquier caso, creo que casi todos los compañeros deberíamos pasar por la Junta o relacionarnos con el Colegio. La renovación nos permite avanzar. Necesitamos nuevas ideas, no tenemos que estar parados.
Por otra parte, los miembros de Junta de Gobierno somos todos abogados de a pie. Estamos en los despachos, en el Juzgado y hablamos con nuestros compañeros. Es lo que hay que hacer y se ve en la Abogacía institucional. Decanos y decanas que están en el turno de oficio, en despachos pequeños y medianos, siempre al servicio de sus clientes.

Mónica Pérez Villegas junto a Carmen Rodríguez Torre, nueva vicedecana.
P. No le acompaña en esta ocasión Marina Villuela, hasta ahora vicedecana y un pilar fundamental en la anterior etapa.
R. La voy a echar muchísimo de menos. En lo profesional y en lo personal. En lo personal seguirá siempre y no se puede obviar su experiencia, su talante, todos sus conocimientos, la manera de ser que tiene, su discreción, su prudencia... Me emociono al hablar de ella. Empezamos siendo un tándem y fue mi principal apoyo. Me introdujo en este mundo e íbamos siempre juntas a los actos institucionales. Por suerte ahora está Carmen Rodríguez Torre, que va a ser también un apoyo estupendo.
P. ¿Ha definido ya el reparto de comisiones?
R. Estamos trabajando en ello, aunque más o menos lo tenemos perfilado.
P. ¿Qué objetivos se marca de entrada para este nuevo mandato?
R. Tenemos un plan, un propósito y, dentro de ese propósito, una estrategia. Lo dije hace cuatro años y lo mantengo: hay que seguir avanzando y tener en cuenta la realidad de la profesión, que en este tiempo ha cambiado muchísimo. De aquí en adelante va a pasar exactamente lo mismo e incluso más. Tenemos retos tecnológicos, la Inteligencia Artificial.... Y a ver si encauzamos de una vez la Ley de Eficiencia.
Me he marcado el propósito de ser más fuertes institucionalmente para que se nos oiga. Dentro del Consejo Autonómico y el General tenemos muchos proyectos. Tenemos que reivindicar una nueva Ley de Asistencia Gratuita y potenciar el IMASC (Instituto de Medios Adecuados de Solución de Controversias), que está funcionando muy bien. También ayudar al compañero en las problemáticas que tenga sobre conciliación, desconexión y hacer todavía que el Colegio todavía sea cercano.
P. ¿Algún aspecto susceptible de corregir o mejorar?
R. Conseguir que los compañeros se acerquen más y que las quejas que puedan tener se canalicen a través del Colegio. No me vale con decírselo a los miembros de la Junta en el Juzgado o en la cafetería porque tenemos un reglamento de amparo. De hecho, esta misma semana hemos recibido quejas de compañeros porque se había caído el visor electrónico, así que hemos remitido esas incidencias a la Secretaría de Coordinación y de Gobierno.
Aparte, queremos seguir fomentando la buena relación que hay con la presidenta del Tribunal de Instancia, la secretaria coordinadora, la de Gobierno y el Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
P. Turno de oficio y Ley de Eficiencia. Dos batallas que, intuyo, seguirá librando.
R. No podemos hacer otra cosa. El Colegio tiene un papel muy importante en el turno de oficio. Somos los que lo gestionamos y estamos viviendo un momento delicado. También gubernativamente, por lo que no podemos dejar de perder ese foco. Debemos seguir reivindicando la dignidad del turno del profesional en el que por cada expediente se percibe una cantidad que entendemos desfasada para los tiempos que corren.
Lo que no podemos permitir, tal y como dijimos con ocasión del Día de la Justicia Gratuita, es que los colegios pequeños y medianos tengan que sostener la gestión del turno con las cuotas de los compañeros porque el dinero que se asigna por expediente por parte del Ministerio de Justicia no es suficiente. Es una disfunción que hay que corregir.
P. El Colegio ha salido a la calle y dado guerra en diferentes foros. ¿Cree que ese talante reivindicativo ha sido un punto fuerte a la hora de obtener ese respaldo mayoritario a su candidatura?
R. Las dos candidaturas llevábamos exactamente lo mismo porque somos muy conscientes de la situación actual. Quizá el respaldo ha tenido más que ver con la experiencia que estábamos transmitiendo al compañero, con la renovación y con las ganas de seguir trabajando en equipo.
«Guillermo Plaza, el anterior decano, abrió puertas y ventanas y levantó alfombras»
P. ¿Cómo piensa implementar la apertura desde la capital al resto de partidos judiciales?
R. En estos cuatro años hemos hecho juntas de Gobierno en los partidos judiciales y se van a retomar. Aurelio González se va de la Junta de Gobierno, pero seguirá colaborando con el Colegio. Al igual que Marina, ha sido un pilar fundamental. Su energía, las nuevas ideas y la visión que tenía de la cercanía de la abogacía rural fue muy importante.
También quiero potenciar este aspecto desde el Grupo de Trabajo de Abogacía Rural del Consejo de la Abogacía de Castilla y León (Cacyl), donde tengo la suerte de ser su responsable. Nos opondremos hasta la saciedad a todo lo que pueda poner en peligro a los partidos judiciales. Como la comarcalización en lo relativo a la especialización de los juzgados. Sobre todo en materia de Violencia de Género, porque se empieza por ahí y ya se está hablando de Familia. Si vacían de materias y de competencias esos tribunales de Instancia, al final quedarán tres partidos judiciales en Burgos y no podemos permitirlo.
P. En base a su experiencia, ¿qué ha sido lo mejor y lo peor de ser decana hasta la fecha?
R. El balance es positivo, lo digo totalmente en serio. Lo peor, quizás, los desvelos por no poder llegar a todo al momento. Y lo mejor, sin duda, contar con un equipo impresionante, trabajar por los compañeros y conocer mejor la profesión. He tenido la oportunidad de palpar mucho más una realidad que ya conocía.
Tampoco puedo olvidarme de dar las gracias a Guillermo Plaza, el anterior decano. Hemos seguido su senda. Y es que Guillermo, cuando entró en el colegio, abrió puertas y ventanas y levantó alfombras.