La Escuela de Música acabará el curso este año. «Se acuerda seguir con el servicio hasta junio»
No hay cálculo del déficit que supone abrir las puertas del centro mes a mes, pero sí abonarlo cuando se comunique y un compromiso de pago del canon mensual a 15 días vista. ¿Qué pasará en septiembre?

Concentración contra el cierre de la Escuela Municipal de Música a principios del mes de marzo.
Después de las vacaciones de Semana Santa, las aulas de la Escuela Municipal de Música Antonio de Cabezón estarán abiertas. La Junta de Gobierno Local extraordinaria y urgente ha puesto negro sobre blanco las condiciones del acuerdo entre la Gerencia Municipal de Cultura y la empresa que gestiona el servicio en el antiguo convento de Bernardas. «Hemos llegado a un acuerdo con el gestor para que la Escuela Municipal de Música se mantenga abierta a partir del 7 de abril y hasta finalizar este curso en el mes de junio», puntualizó la presidenta de la Gerencia Municipal de Cultura, Andrea Ballesteros, tras la reunión con responsables municipales.
La medida permite recuperar actividad, paralizada a principios del mes de marzo, cuando los tribunales admitieron el recurso del adjudicatario a la obligatoriedad de continuar dando el servicio en una prórroga forzosa de la licitación que había avalado una sentencia anterior. Las clases se suspendieron en la primera semana de marzo. Desde el día nueve las protestas de los casi 700 alumnos y sus familias y de los 25 profesores del centro se han sucedido. También las explicaciones y las reuniones.
Finalmente se ha alcanzado un acuerdo de pronto pago para restablecer el servicio hasta finalizar el curso. Es decir, la Gerencia Municipal de Cultura se compromete a abonar el canon mensual del servicio, que se lleva a cabo a través del procedimiento de reconocimiento extrajudicial de crédito, se realizará en un plazo mínimo de 15 días. Aproximadamente 5.000 euros al mes.
Queda por estipular el déficit que supone un canon calculado en base a los precios y costes de 2020, cuando se adjudicó el servicio de la escuela de música que ha ido prorrogándose. «No se establece cuantía económica porque todavía no se ha trasladado por parte del gestor al Ayuntamiento cuál es el coste que está soportando el servicio, es decir, las pérdidas no están cuantificadas y el compromiso es darle la mayor celeridad para cobrar esas pérdidas que ha tenido hasta el 9 de marzo y la que pueda tener desde el 7 de abril», resumió Ballesteros.
La música sonará en Bernardas hasta junio
El objetivo del acuerdo es acabar el curso, suspendido de forma abrupta el 9 de marzo tras notificar la sentencia que eliminaba la prórroga obligatoria del servicio. Mantener la garantía de actividad a los 700 alumno y sus familias y al profesorado, una plantilla de 25 personas. «El acuerdo se circunscribe a terminar el curso, no se incluye la Escuela de Verano», aclaró la presidenta de la gerencia de Cultura del Ayuntamiento de Burgos. Tampoco se incluye la continuidad para el próximo curso que se regirá por un nuevo concurso.
El primer pliego presentado en diciembre, que subía las cuotas de los estudiantes un 18% e incrementaba el canon actual con un contrato en global de más de dos millones de euros entre ambos conceptos, no encontró adjudicatario. Quedó desierto. Una vez alcanzado el acuerdo para terminar el curso 2025/2026 «podemos poner todo el esfuerzo técnico a trabajar en el nuevo pliego, actualizar los costes que pueda tener el estudio económico y modificar algunas cuestiones del pliego de prescripciones técnicas particulares que nos permitan licitarlo a la mayor brevedad posible y lograr que en esta ocasión sí haya licitadores», reconoció Andrea Ballesteros.
Los tiempos apremian para poder iniciar el curso con tranquilidad. Será una de las prioridades a las que tenga que enfrentarse el nuevo gerente del área de Cultura. Ballesteros se escuda en la falta de personal que atraviesa la concejalía para explicar el retraso en la gestión de los reconocimientos extrajudiciales de crédito. No teme que se extienda esta solicitud de celeridad a otros servicios que también están fuera de contrato y tardan en percibir los costes de la actividad. «La gerencia de cultura y turismo no es igual que en otros servicios como estamos viendo en Servicios Sociales con reconocimientos que tienen más agilidad, pero es que teníamos una falta de personal que hace que no seamos tan ágiles», añadió. Apuntó eso sí a «poner toda la carne en el asador en estos meses para conseguir actualizar la mayoría de los contratos que tenemos vencidos para que amparen la prestación de servicios ahora que tenemos gerente».
Burgos
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Natalia Escribano
Uno de los prioritarios que ya están sobre la mesa de la gerencia será el de la Escuela Municipal de Música para el que Ballesteros recuerda a posibles licitadores que «es un servicio muy querido, con mucho alumnado, este año son 650 los matriculados con dos sedes, y puede haber interés de empresas a desarrollar este servicio que esperemos que en unas semanas esté aprobado y publicado y cuantas más concurran mejor para todos», avanzó.