«Los hosteleros no saben si montar la terraza y exponerse a una sanción o no montarla y perder dinero»
El PSOE critica la «falta de responsabilidad» del equipo de Gobierno al quedar más de un centenar de establecimientos pendientes de licencia. Ovejero urge soluciones ante el «efecto devastador» para el comercio del edificio en ruinas de Cardenal Segura

Agentes de Policía Local inspeccionan una terraza de la calle San Cosme.
Con 105 establecimientos pendientes de obtener la autorización pertinente, el grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Burgos critica que el equipo de Gobierno no agilice los procedimientos mientras «los hosteleros no saben si montar la terraza y exponerse a una sanción o no montarla y perder dinero».
«Un pasito para delante y dos para atrás», señalaba este martes la edil socialista Lola Ovejero convencida de que «nos mienten con lo de que (los hosteleros) no envían la documentación». Y es que, según le consta, hay empresarios que todavía no han obtenido el permiso y tampoco se les ha requerido nada.
Llegados a este punto, Ovejero cree que el Partido Popular debería hacer un ejercicio de «autocrítica» y reconocer su «falta de responsabilidad». También en lo relativo a la instalación del pavimento podotáctil, con zonas aún pendientes como en San Gil, Fernán González o Carnicerías. «Retrasos inexplicables», a su juicio, que le llevan a preguntarse «si no hay dinero para contratar lo que queda».
Las críticas de Ovejero hacia el área municipal de Licencias no se limitan a este asunto. Otro de los frentes abiertos que la concejala del PSOE no quiso pasar por alto fue el estado actual de los bloques 2 y 4 de la calle Cardenal Segura, cuyo proyecto de rehabilitación «no llega» mientras el vallado perimetral, instalado a finales de octubre por motivos de seguridad, «se llena de porquería día tras día».
«Es el día de la marmota», lamentó la edil poniendo el foco sobre el «efecto devastador» que este edificio en ruinas está teniendo para los comercios más cercanos. «La clientela piensa que han tenido que cerrar o les da miedo», subrayaba a continuando citando ejemplos concretos como el de una tienda que «ha optado por sacar sus productos a la calle» para tener visibilidad u otra que decidió poner un cartel en el propio vallado «para atraer al público desde la calle de La Moneda».
Mucho se teme Ovejero que nada cambie en mucho tiempo porque «no ponen plazos» para proceder a la reforma de un inmueble cuyo vallado fue «la crónica de una muerte anunciada». Sobre la inspección realizada el pasado 8 de junio por parte de un arquitecto municipal, el grupo socialista asegura no haber recibido información más allá de la necesidad de llevar a cabo una «rehabilitación integral». Así las cosas, opina que se debería haber actuado con mayor celeridad. Antes de los Sampedros, incluso, porque «el día del pregón no cabía un alfiler» y, llegado el caso, Cardenal Segura es una de las vías de evacuación de la Plaza Mayor.
Similar visión la de la concejala burgalesa en materia de obras. Tanto a nivel de distritos, con proyectos pendientes como el de la plaza de los Castaños, la del Salvador o la calle Frías; como en actuaciones de calado como la del monasterio de San Juan, ahora plurianual y «con sobrecoste». Por no hablar de la calle Murallas, cuya actuación para remodelar el entorno tras el desprendimiento de 2022 se adjudicó hace más de un año y a día de hoy «nadie sabe nada».
«Un despropósito tras otro», concluía Ovejero tras poner en tela de juicio el estado del pavimento en Villímar, el parque Buenavista o la avenida del Arlanzón pese a que el vicealcalde y responsable de Urbanismo, Juan Manuel Manso, alegue que «se cambian miles de baldosas». Otro ejemplo de la «nada absoluta» que, según la edil, evidencia «un fracaso tras otro».